Nuevo triunfo de los capitales concentrados al transformar a Sancor en Sociedad Anónima.

Adecoagro después del fallido intento en el 2006, finalmente lograría quedarse con Sancor, la cooperativa lechera más importante de América. Una transformación que tendrá fuerte incidencia en toda la economía de la cuenca central y la lechería en general al volver el manejo a quedar en manos de unas pocas empresas multinacionales.

La asamblea de la cooperativa Sancor por unanimidad aprobó que la empresa se convierta en sociedad anónima y que sea controlada por Adecoagro, cediendo el 90 % o más de sus activos. Esto incluye además de las plantas industriales con tecnología adecuada para la elaboración de lácteos, la marca, los centros logísticos y el personal.

Por otro lado la Cooperativa Sancor seguirá existiendo como gestora de la materia prima de sus asociados, debiéndose además de encargar de la asistencia técnica y la prestación de servicios relacionados a la producción primaria.

A partir de la aprobación de la asamblea comienza la etapa de negociación concreta para conformar Sancor S.A. con no menos del 90 % de las acciones perteneciente a Adecoagro para luego efectivizar la venta. Este proceso deberá concluir dentro de los 90 días.

El 10 % de acciones con que se quedará la cooperativa dentro de la nueva sociedad anónima podría llegar a aumentar la participación en el futuro hasta un 25 % con la venta de una importante cantidad de activos que quedarán en manos de la entidad cooperativa.

En relación a la planta de personal habrían manifestado desde Adecoagro que recibirán alrededor de unos 2700 empleados que es la cantidad que hace operativamente factible el funcionamiento de la empresa

Finalmente lograron dar el zarpaso

En noviembre de 2006 el grupo Adecoagro intentó quedarse con el control de la cooperativa láctea SanCor, el oportuno encuentro en Morteros entre el entonces vicepresidente de Sancor y el actual embajador de Venezuela en Argentina, evitó que la multinacional se quedara con la industrialización láctea de una importante franja de productores al aportar el gobierno bolivariano los fondos a cambio de leche en polvo para salvar las acciones que venían llevando a cabo para destruir a la cooperativa.

El actual gobierno desde su asunción todo lo que tiene que ver con Venezuela lo desarticuló, teniendo como consecuencia el quiebre de la mayoría de las empresas que comercializaban con el hermano país y en el caso particular de Sancor existió una deliberada decisión en lograr la transformación de la cooperativa en sociedad anónima.

Adecoagro es un fondo inversor conducido en Argentina por Mariano Bosch, ex asesor Crea y ex técnico de la Fundación Producir Conservando, primo del jefe de gabinete del gobierno nacional, contando entre sus principales accionistas al fondo de pensiones de Holanda, el fondo soberano Qatarí o el grupo GIC de Singapur. Los capitales argentinos suman un 5 %.

Adecoagro nació en plena crisis económica de Argentina, terminándose de conformar en el 2002 con el objetivo de producir granos y comprar tierras buscando plata en el mundo. La primera compra fue de 75 mil hectáreas a Pecom Agropecuaria, del empresario Gregorio Perez Companc.

La continuidad del negocio no solo se asentó en la compra de tierras a bajo precio para sembrar y valorizarlas, sino también fueron abriendo negocios, como el azúcar, la producción de leche y la energía.

En la actualidad Adecoagro opera 435.000 hectáreas, donde produce cultivos y granos, azúcar, etanol, arroz contando con tres molinos, dos tambos estabulados con 7000 vacas en ordeñe con una producción de 270 mil litro de leche que proyecta llevar a 500 mil litros.

La compañía refleja en sus balances un creciente costo financiero pasando de 67 millones de dólares en el 2012 a 131 millones en el 2017. El Banco Central de la República Argentina informa que la deuda bancaria de Adecoagro a enero de 2018 trepa a los 1570 millones de pesos, unos 80 millones de dólares.

En la bolsa de Nueva York, donde las acciones él último año tienen una tendencia declinante, el anuncio de que se quedaría con Sancor no habrían tenido impacto sobre las mismas

Un negocio inmobiliario

Los analistas de mercado conocedores de los manejos de este fondo inversor vinculada a los negocios inmobiliarios y agropecuarios, sostienen que el principal interés es la marca por su inserción no solo en el marcado interno, sino que en el mundo entero, por lo que es probable que en poco tiempo la marca Sancor deje de ser exclusiva de productos lácteos y pase también a ser parte de otros productos.

También sostienen que existe la posibilidad concreta que una vez que pongan en marcha a la sociedad anónima una parte importante de las acciones puedan ser vendidas a alguna empresa extranjera que conozca del rubro.

En síntesis el negocio de Adecoagro no estaría centrado en los lácteos, sino en poner en valor a Sancor para su posterior venta obteniendo una importante rentabilidad a partir de aportes y beneficios que podría otorgar el gobierno nacional para licuar la deuda que tiene Sancor, además de la quita implementada a través de acuerdos con los acreedores.

La compra de campos a tamberos que sufran las consecuencias económicas de sus acciones podría ser otro de los intereses

Un cambio real

Esta transformación de cooperativa en sociedad anónima tendrá en el futuro un fuerte impacto en la economía de nuestra región, por ser Sancor, quien evitaba que el valor de la materia prima a través de la cartelización no cayera más de lo que se vino depreciando en los últimos años.

A partir de este cambio, el manejo monopólico facilitará el proceso concentrador y como consecuencia del mismo pequeños y medianos tamberos no podrán sostener la actividad, lo que traerá aparejado un proceso de caída en la actividad económica de cada uno de los pueblos de nuestra región.

Aquellos que en los ochenta y noventa abandonaron el barco fortaleciendo el proceso concentrador, como quienes en la actualidad celebran la caída del sistema cooperativo, dejan como herencia a sus nietos en muchos casos un profundo empobrecimiento y quienes logren sostenerse la dura tarea de recuperación del sistema cooperativo como herramienta de defensa del justo precio para una economía regional distributiva, mientras tanto la región deberá soportar el cambio destructivo que mayoritariamente eligió.