El Papa recibirá a denunciantes de abuso en Chile.

Quiere disculparse por no haberles creído...

El Papa se encontrará en el Vaticano con los tres principales denunciantes de los abusos sexuales que sacudieron a la Iglesia en Chile. Francisco los recibirá el 28 y 29 de abril. Así lo confirmó Juan Carlos Cruz, una de las víctimas que hizo las denuncias, que aceptó la invitación a un encuentro en el que Jorge Bergoglio quiere disculparse en persona por no haber dado crédito a su relato sobre el encubrimiento de abusos por parte del obispo Juan Barros cuando visitó Chile en enero pasado.

Hace dos días el Papa había pedido perdón por las “graves equivocaciones de valoración” de las denuncias, mientras que la Conferencia Episcopal chilena manifestó su “dolor y vergüenza” ante los casos de abuso y aseguró que se hará cargo “de los errores que correspondan".

En el encuentro también estarán otros dos denunciantes, James Hamilton y Juan Andrés Murillo, que junto a Cruz habían sido acusados de “calumniar” al obispo Barros. Según Cruz, el Papa ha "abierto sus ojos a la realidad de miles de vidas que han sido crucificadas".

El cambio de postura de Bergoglio se dio el miércoles pasado con la carta enviada a los obispos chilenos en la que habló de “graves errores de juicio” respecto de Barros, acusado de avalar y presenciar abusos. El Papa había defendido en forma enfática al prelado cuando visitó Chile.

Barros, de 61 años, es el obispo de Osorno y se lo acusa de haber protegido al sacerdote Fernando Karadima, que fue hallado culpable por el Vaticano y suspendido de por vida en 2011. El nombramiento de Barros en la diócesis de Osorno generó protestas cuando Francisco lo hizo oficial en enero de 2015. Entre las víctimas de Karadima figuran los tres denunciantes, críticos del obispo por su encubrimiento.

Tras la tensión generada en Chile en ocasión de su visita hace tres meses, Francisco envió allí al arzobispo Charles Scicluna, uno de los investigadores del Vaticano, quien entrevistó a las víctimas de Karadima y apuntaron a Barros. Los datos de su informe generaron el cambio de postura del Papa.