LIFSCHITZ CON ASADO Y VINO QUIERE LOGRAR EL APOYO DEL PJ PROVINCIAL

El gobernador invitó a referentes territoriales peronistas de toda la provincia. Ante ellos, expuso su pretensión de modificar la Constitución. Les planteó autoexcluirse, si su reelección es un obstáculo. Algunos dirigentes avalaron la decisión; otros reclamaron el proyecto para someterlo a un análisis del partido. Esta vez, fue asado y vino. Con los legisladores del Frente Progresista había sido vino y choripán. Pero para recibir a los intendentes del Partido Justicialista, el gobernador jerarquizó el menú. El lugar de encuentro fue el mismo -la casa de calle Amenábar- y la motivación, también. Miguel Lifschitz quiso expresar cara a cara, esta vez frente a referentes territoriales de la oposición, su decisión política de avanzar con la reforma de la Constitución provincial. La cena fue el lunes. A la par del gobernador estuvo su ministro de Gobierno, Pablo Farías; y el subsecretario de Regiones, Municipios y Comunas, Lisandro D’anna. Fueron los únicos referentes del Poder Ejecutivo. No fue esta vez de la partida el vice, Carlos Fascendini; a la mesa estaba sentada una de sus principales adversarias políticas: la intendenta de Esperanza -su ciudad natal-, Ana Meiners. Asistieron algo más de quince intendentes del centro, norte y sur provincial, y pertenecientes a distintos sectores internos de la fuerza. Hubo planteos varios sobre las problemáticas cotidianas que afrontan en sus ciudades, y sobre la coyuntura; discutieron sobre los cuadros tarifarios, la distribución de las obras y hasta sobre qué postura adoptará la provincia frente a la propuesta de pago que hizo Nación para saldar su deuda de coparticipación. Finalmente, habló el gobernador.

La reforma

Lifschitz planteó su decisión de avanzar con la reforma constitucional y, atento a la condición de sus invitados, enunció dos aspectos concretos: dijo que promoverá la extensión de dos a cuatro años del mandato de los presidentes comunales, y aseguró que no se planteará ninguna modificación al sistema parlamentario actual. La Legislatura de Santa Fe, según planteó, seguirá siendo bicameral. También habló de su eventual reelección. “El gobernador fue claro; dijo que prioriza la reforma por sobre su supuesta reelección, y eso es un gesto loable”, comentó a El Litoral el intendente de Reconquista, Enrique Vallejos. “Si eventualmente se diera, sería otro punto que le correspondería a los legisladores dirimir. Sería otra discusión -insistió-. La propuesta fue avanzar con la reforma, pero si la pretensión de ser reelecto es un motivo de obstrucción, él (Lifschitz) se autolimita. Y ahí estamos todos de acuerdo; que sean los propios constituyentes los que tomen la decisión”, aseveró. Daniel Cinalli, de Capitán Bermúdez, sostuvo que “en general, el ánimo de los intendentes es favorable a la reforma; todos somos amigos de los presidentes comunales, que necesitan extender su mandato. En eso hay consenso”, dijo a El Litoral. Sin embargo, aclaró que “cada uno tiene una opinión personal” sobre la eventual reelección del actual mandatario. “Yo, personalmente, creo que el que debe definir es el ciudadano. Por lo tanto, si tiene la posibilidad de ser reelecto o no dependerá, primero, de si logra la reforma; y segundo, de si se convalida esa cláusula. Que lo decida la gente. Hay casi un consenso generalizado de que sea el ciudadano el que defina”, aseguró. Cinalli dijo que interesa a los intendentes consagrar en la Constitución las autonomías municipales, y arriesgó que “hay casi una unanimidad respecto de que la reforma es necesaria”. De todos modos, avisó que “no somos nosotros los que decidimos. Simplemente, aportamos un posicionamiento político”.

Los papers

Lifschitz está empeñado en enviar a la Legislatura el mensaje para declarar la necesidad de la reforma antes del 1° de mayo, cuando dejará inaugurado un nuevo período de sesiones ordinarias. En busca de consentimiento, viene manteniendo diferentes encuentros colectivos e individuales con diferentes actores políticos. Pero hasta aquí, no se ha conocido el proyecto. Y eso también se lo dijeron los intendentes al gobernador. “Lifschitz nos comentó su intención de avanzar con la reforma y sabe que muchos de nosotros la entendemos como necesaria. Pero lo primero que dijimos es que queremos conocer los detalles”, contó a El Litoral el intendente de Venado Tuerto, José Luis Freire. “No se puede hablar de reforma, si no se sabe qué se pretende reformar. Para nosotros sería bueno avanzar en las autonomías regionales, por ejemplo; en la descentralización de la provincia que nunca termina de concretarse. Pero se habla en líneas generales”, advirtió. “El gobernador -siguió contando- nos pidió (en la cena) que nos expresáramos, que habláramos del tema. Pero propusimos discutirlo internamente no sólo con nuestro espacio, sino también hacia adentro del partido. Quedamos en ampliar la base de debate de este tema y hacerlo hacia adentro; al menos mientras yo estuve, no se generaron pronunciamientos unánimes”, aclaró. “La reforma en algunos aspectos siempre ha sido necesaria, pero recién vamos a poder expresarnos cuando conozcamos el proyecto”, sostuvo. Frente a esa aspiración, Freire contó que el ministro de Gobierno prometió enviar “un paper” con los principales aspectos a ser tenidos en cuenta por la eventual reforma. “(Farías) nos dijo que tenían intención de presentar en estos días una propuesta para todos los partidos, con reelección o sin reelección; no lo puso como condición”, aclaró. “Convenimos que una vez que tengamos ese paper, nos reuniremos con los referentes de todas las líneas de nuestro partido, y trataremos de fijar una postura. Pero todo ceñido a un documento, porque hasta acá no hay nada”, repitió. Sobre el punto neurálgico de la discusión política, Freire citó lo dicho por el propio mandatario en la comida: “Lifschitz planteó la reelección para todos los cargos con dos períodos, pero dijo que la reforma no tiene que estar atada a la suya. Lo remarcó una vez, pero de manera contundente”, concluyó.