Trump protege el acero…de Estados Unidos

A principio de marzo, el presidente de los Estados Unidos, Donad Trump, anunció que impulsaría un aumento de los aranceles a las importaciones de acero y aluminio en un 25% y 10% respectivamente para aquellos productos que quisiesen ingresar en el mercado norteamericano. Este anuncio de corte proteccionista suscitó las más variadas críticas en todo el mundo. Como respuesta el siempre polémico primer mandatario estadounidense anunció que las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar. Pero ¿cómo afectaría esta medida a la economía local?

nclusiones

  • Los cambios en los aranceles que pretende efectuar Donald Trump tendrán un grave impacto sobre el ya delicado comercio exterior argentino.

  • De implementarse los aranceles del 25% sobre el hierro y el acero y del 10% sobre el aluminio se verían comprometidas exportaciones por 5,3 millones de dólares en hierro y acero, 492,8 millones de dólares en aluminio y sus derivados y 233,3 millones de dólares en manufacturas de hierro y acero.

  • En total, peligrarían exportaciones por 731,5 millones de dólares con destino los Estados Unidos en el 2017.Si partimos del saldo negativo de 8,5 mil millones de dólares de la balanza comercial en 2017, esto agravaríael déficit comercial argentino en 8,5%.

  • Las exportaciones que se encuentran en peligro de encarecerse como consecuencias de los aranceles, son explicadas casi en su totalidad por dos productos, tubos sin costura y aluminio en bruto.

  • Pero a su vez es necesario resaltar que el actual panorama de fuerte concentración en un solo mercado y en dos productos, se acentuó considerablemente en los dos últimos años. Es decir, que si bien entre 2015 y 2017 se experimentó un notable aumento de las exportaciones deeste tipo de productos, el mismo se caracterizó por acentuar la dependencia comercial Argentinaen relación con los Estados Unidos. Como consecuencia de la concentración de las exportaciones siderúrgicas y de aluminio se perdieron diversidad de mercados quedando aún más expuestos como país ante la controversial decisión de DonalTrump.

  • A nivel local, los beneficios obtenidos por este aumento de las exportaciones también fueron muy concentrados. De hecholos dos productos queexplican casi la totalidad de las exportaciones argentinas a Estados Unidos son elaborados por dos empresasargentinas. Por un lado, los tubos sin costuras son producidos por Siderca (Techint) ypor el otro lado, el aluminio en bruto es fabricado en Puerto Madryn porAluar.

  • La inserción internacional de alta concentración se vio reforzada por la quita de retenciones a las exportaciones industriales de fines de 2015, lo que le permitió a estas dos empresas reforzar sus ganancias y ganar competitividad internacional. Adicionalmente, cabe destacar dos aspectos: primero, que las cámaras empresariales de los dos sectores alertaron, no por las pérdidas que traería las nuevas medidas proteccionistas de los Estados Unidos, sino por la consecuente avalancha de productos de estas categorías que podría ingresar a la Argentina a precio de dumping proveniente de China, y que no hayan podido ser colocados en el mercado norteamericano; segundo, que la empresa Techint, abrió a mediados de 2017 una planta en Texas con capacidad para producir 600 mil toneladas de tubos sin costura. Esta capacidad latente triplica las 222 mil toneladas exportadas en 2017 y podría, por tanto, sortear las nuevas trabas arancelarias a partir de mudar parte de la producción nacional hacia la nueva fábrica en Estados Unidos. Preliminarmente, pareciese que ninguna de las dos empresas tendría especial interés en defender las exportaciones argentinas y por tanto estarían dispuestas a perder las porciones de mercado que ganaron en los últimos dos años.

  • En este sentido, el mercado detrabajo del sector enfrentará tensiones. En un contexto de reducción de la cantidad de mano de obra empleada, la posible caída del mercado estadounidense afectará de manera negativa la situación laboral de los trabajadores del sector. Cabe recordar el sector representa el 2% del empleo registrado del país.

  • En conclusión, el ya alicaído comercio exterior argentino enfrenta un gran desafío frente al cambio de paradigma global que propone la nueva administración de Donald Trump. Si el mundo está yendo hacia una guerra comercial, la propuesta de apertura indiscriminada de Cambiemos pareciese ir en el sentido contrario. De aquí, que sea esperable en el futuro encontrarse con nuevos mercados que se cierren para los productos argentinos y que por tanto haya más presión sobre la balanza comercial. Sería trascendente entonces garantizar mecanismos comerciales que protejan el empleo y la producción local, a la vez que se inserte a nuestro país de manera inteligente en nuevos mercados con productos con mayor valor agregado.